PROCESOS AUXILIARES DE APRENDIZAJE: ATENCIÓN, MOTIVACIÓN, RECUPERACIÓN, TRANSFERENCIA Y ANDAMIAJE

 PROCESOS AUXILIARES DE APRENDIZAJE

El punto de vista de Pozo Munido es integrar los procesos de aprendizaje asociativo y constructivo, como ya se ha dicho; pero son necesarios además lo que él llama otros procesos auxiliares, que van más allá de la adquisición y cambio de nuestros conocimientos: Atención, motivación, recuperación y transferencia.

Motivación: Hablar de motivación es hablar de la disposición, de las «ganas», del querer hacer, del porqué de la conducta a aprender. Este proceso es dinámico y depende de factores externos e internos que los formadores tenemos que considerar. Cuántas veces hemos comentado cuánto cambiaba una materia dependiendo de la persona que la impartía.

ATENCIÓN


Es el proceso por el que la mente toma posesión de forma vívida y clara, de uno de los diversos objetos de pensamiento que aparecen simultáneamente. Focalización y concentración de la conciencia son su esencia. Implica la retirada del pensamiento de varias cosas para tratar efectivamente otras.
La atención se puede definir como la capacidad de seleccionar y concentrarse en los estímulos relevantes. Es decir, la atención es el proceso cognitivo que nos permite orientarnos hacia los estímulos relevantes y procesarlos para responder en consecuencia. Cabe destacar que la atención no es un proceso unitario, sino que existen distintos tipos de atención. Como se puede intuir por la propia definición de atención, esta capacidad cognitiva es de gran importancia, pues la usamos a diario. Afortunadamente, podemos mejorar la atención con un plan adecuado de entrenamiento cognitivo.
Alumno que no atiende al desarrollo de la clase seguramente no aprenderá, salvo que tenga innatas las cualidades de estudiante autónomo, lo que es muy difícil. Hay alumnos que están físicamente presentes, pero mentalmente ausentes, lo que significa que no participan del proceso educativo.
La atención del alumno es más fácil de ser captada cuando el tema y los recursos didácticos que el docente propone y posee, resultan interesantes, pues la atención requiere ser motivada cuando no se cuenta con motivación intrínseca. A pesar de ello puede resultar que en algunos alumnos prestar atención les resulte dificultoso, pues están absorbidos por sus propios pensamientos. En la adolescencia es frecuente que los alumnos estén más interesados en el descubrimiento de sus transformaciones físicas y emocionales, que en saber las causas de la revolución Francesa o el Teorema de Pitágoras. 
Se debe ser creativo, buscar tareas atractivas y recurrir al juego, que es una gran estrategia para captar la atención en grupos desmotivados para conseguir el desarrollo participativo de la clase.

  • Videojuegos educativos: el recurso de la gamificación, en beneficio del profesor
  • Técnica del Volumen Subibaja, definitiva para captar su interés
  • Olvídate de los monólogos, busca la participación en clase
  • Recurre al alto impacto emocional en tus explicaciones
  • Céntrate en los que atienden, y prémiales fervientemente
  • Acompaña las explicaciones con imágenes y sonidos
  • Distracciones a la orden del día
  • El poder de la pausa como método efectivo de focalización
  • Combina diferentes metodologías de enseñanza
  • Abandona la teoría interminable: abraza el conocimiento práctico
MOTIVACIÓN




En los seres humanos, la motivación engloba tanto los impulsos conscientes como los inconscientes. Las teorías de la motivación, en psicología, establecen un nivel de motivación primario, que se refiere a la satisfacción de las necesidades elementales, como respirar, comer o beber, y un nivel secundario referido a las necesidades sociales, como el logro o el afecto.
La motivación escolar es un proceso interno por el cual los alumnos sienten un deseo independiente por aprender, mejorar sus notas, ampliar sus conocimientos y en general plantearse metas relacionadas con el contexto educativo. Se trata de uno de los factores más importantes para obtener buenos resultados académicos.
a esencia de la motivación en cualquier contexto es la presencia de una gran energía para tomar acción y la presencia de comportamientos relacionados con alcanzar metas. Cuando un alumno se encuentra motivado no realizará solo el mínimo, sino que buscará la manera de ampliar su rango de acción con el objetivo de conseguir mejores resultados.
En este sentido es fundamental que el profesor trabaje las emociones positivas en sus alumnos. También que potencie en ellos una actitud activa y responsable ante el estudio; que les guíe en este proceso de aprendizaje y recompense siempre el esfuerzo. Ya hemos visto que el refuerzo externo también interviene en la motivación. Además, es fundamental que las tareas que presenta al estudiante sean acordes con su nivel de competencias e intereses. Las expectativas de fracaso o la frustración desalientan al alumno. Aunque de vez en cuando pueda ser necesario, e incluso estimulante, alguna clase de tipo «magistral» donde el profesor se limite a exponer sus teorías, conceptos, análisis y conclusiones, lo más recomendable es hacer a los alumnos muy partícipes de la clase. Los alumnos tienen que poder  preguntar y opinar si ningún miedo, ni sentirse cohibidos.

RECUPERACIÓN

Para recuperar los aprendizajes debe diseñar el contexto del aprendizaje.
La presentación de la temática sobre la recuperación de saberes para y en la docencia nos permitirá en alguna medida darnos cuenta de la importancia de la actualización, formación permanente e investigación dentro del marco de nuestro desempeño. Es importante saber que la tarea del docente no solo implica el preparar una clase y desarrollarla en el tiempo determinado, sino que nuestra práctica nos debe llevar a la solución de diversos problemas que surgen dentro de nuestro mismo contexto educativo para lo cual se deben tener conocimientos diversos para buscarles una solución.

La recuperación de los saberes previos se puede lograr a través de una prueba, la realización de ejercicios, el análisis de una imagen, la discusión de un tema determinado u otras estrategias sencillas.

En síntesis, la teoría del aprendizaje significativo supone poner de relieve el proceso de construcción de significados como elemento central de la enseñanza.
Entre las condiciones para que se produzca el aprendizaje significativo, debe destacarse:

Significatividad lógica:

Se refiere a la estructura interna del contenido.

Significatividad psicológica:

Se refiere a que puedan establecerse relaciones no arbitrarias entre los conocimientos previos y los nuevos. Es relativo al individuo que aprende y depende de sus representaciones anteriores.


Motivación:

Debe existir además una disposición subjetiva para el aprendizaje en el estudiante. Existen tres tipos de necesidades: poder, afiliación y logro. La intensidad de cada una de ellas, varía de acuerdo a las personas y genera diversos estados motivacionales que deben ser tenidos en cuenta.

Lo aprendido en un contexto impacta en el desempeño en otro contexto
Para que el docente pueda constatar el progreso del alumno es necesario establecer el nivel inicial en que se encuentra,  ya que esto nos permitirá adecuar la planificación didáctica a sus necesidades y características. Es necesario señalar  que el aprendizaje es una construcción personal a través de la cuál es posible atribuir significado a un determinado objeto de conocimiento y que implica, como primer paso, la aportación por parte de la persona que aprende, de su interés y disponibilidad, de sus conocimientos y de su experiencia previa.
La fase de contrastación, entre lo que se conoce,  con lo que es nuevo, permite al alumno identificar similitudes y discrepancias con lo que ya sabe, para después integrarlas a los esquemas previos que posee.

En relación a esto, es importante recalcar que los conocimientos previos son importantes en el proceso de aprender porque son los fundamentos de la construcción de nuevos significados. Al respecto  Coll (2004) puntualiza que “un aprendizaje es tanto más significativo cuantas más relaciones con sentido es capaz de establecer el alumno entre lo que ya conoce, sus conocimientos previos y el nuevo contenido” .


ANDAMIAJE


Andamiaje es el aprendizaje guiado a través de un proceso de construcción de estructuras de conocimientos con el fin de alcanzar las habilidades potenciales que no serían posibles aprender de forma autónoma.
La Teoría del andamiaje fue desarrollada por los psicólogos estadounidenses David Wood y Jerome Bruner (1915-2016) y describe la necesidad que el proceso de aprendizaje sea guiado simulando un andamio donde los niños de 3 a 5 años puedan alcanzar un mayor crecimiento cognitivo potencial.

La Teoría del andamiaje deriva a partir del concepto de la zona de desarrollo próximo o proximal (ZDP) del médico y abogado ruso Lev Vygotsky (1896-1934). La zona de desarrollo próximo es la diferencia o espacio entre las habilidades actuales adquiridas autónomamente y las habilidades potenciales que se pueden alcanzar.

El andamiaje es el proceso donde la brecha de la zona de desarrollo próximo es reducida por el aprendiz alcanzando su aprendizaje potencial. Esta técnica se encuadra dentro de la psicología evolutiva específicamente en el área del desarrollo cognitivo de la infancia o psicología educativa.

A continuación, queremos brindarte algunas pautas generales 📝 que te permitirán realizar andamiaje con tus estudiantes:

1. Realiza una demostración

Modelar ciertas acciones permitirá que los niños se animen hacerlas.

2. Haz sugerencias 

Ofrecer algunas sugerencias o pistas parciales pueden resolver el problema o la dificultad que estén presentado los niños.

3. Ofrece opciones de respuesta 

Proporcionar múltiples respuestas ayudará a los niños a optar por la correcta de forma independiente. Por ejemplo: “¿Crees que necesitamos bloques más grandes en la parte inferior o deberíamos hacer dos torres más pequeñas?”

4. Realiza preguntas sugerentes 

Brindar algunas preguntas ayudará a esclarecer algunas dudas. Por ejemplo: “¿Cómo son diferentes un león de un tigre? ¿Qué características tienen cada uno de estos animales?”

5. Proporciona apoyo visual con los materiales físicos 

Ayudar a los niños visualmente con ciertas indicaciones les permitirá continuar con la actividad. Por ejemplo: “Mira María, en esta imagen recordaremos juntas la secuencia. Primero, fue el cuadrado rojo, luego…”

Vygotsky sugiere que los profesores pueden utilizar ejercicios de aprendizaje cooperativo donde los niños menos competentes pueden desarrollar habilidades con la ayuda de sus compañeros más hábiles, empleando el concepto de zona de desarrollo próximo.

Esto es exactamente lo que propone el andamiaje: ofrecer al niño el soporte necesario para realizar una nueva actividad, hasta que esta pueda ser aprendida y entonces hecha con independencia. Brindando una sensación de confianza y minimizando el nivel de frustación.

Por esto medio, la educación puede ser pensada como un proceso relacional en vez de proceso individual. Las posibilidades pueden ser mucho mayores cuando acontece en un contexto relacional con un andamiaje adecuado, permitiendo a los alumnos dar “saltos” de aprendizajes significativos.



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